La culpa del sobreviviente, cómo hacer las paces con la vida
Después del alta médica, cuando todos celebran y te dicen “qué bendición”, hay un instante extraño de silencio. Un instante en que sonríes porque todos esperan verte feliz, pero por dentro algo se quiebra.
No sabes si agradecer o disculparte.
Y entonces llega esa voz que no se atreve a pronunciarse en voz alta: “¿Por qué yo sigo aquí?”
Plan Esencial Afiliación requerida
Debe ser miembro de Plan Esencial para acceder a este contenido.
¿Ya es miembro? Conéctese aquí
“No se trata de controlar la vida, sino de acompañarla con consciencia y fe.”
Ania González Mora,
Opta por tu Vida.
